AMAIA CHICO
Impedir impactos negativos en el paisaje, como ha supuesto, por ejemplo, la construcción de varios edificios junto a la playa de Orio, es el objetivo principal del nuevo Plan Territorial Sectorial de Protección y Ordenación del Litoral que fue presentado. Tras un laborioso proceso de elaboración y tramitación, el Consejo del Ejecutivo vasco dio luz verde el martes a este texto, que «blinda el patrimonio natural de la costa vasca y promueve la regeneración de las zonas más degradadas».
Esther Larrañaga, máxima responsable de este nuevo instrumento jurídico para proteger la riqueza medioambiental del litoral vasco, incluyendo en él las desembocaduras de ríos como el Deba, el Oria o el Urola, aseguró ayer en su presentación que «el plan permite también optimizar la coordinación de actuaciones territoriales y urbanísticas entre las diferentes administraciones». La consejera de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio señaló, en una comparecencia en San Sebastián, que este plan considera toda la costa vasca como «un todo» en el que cualquier actuación en una determinada zona influye en las contiguas, por lo que cada intervención debe valorarse desde un punto de vista global.
Los criterios de actuación, directrices y normas básicas que este instrumento aporte tras un estudio pormenorizado de los impactos ambientales, económicos o sociales de cada proyecto se coordinarán con los demás instrumentos de planeamiento territorial, ambiental o de ordenación natural que tienen vigencia sobre el litoral, así como con la legislación sobre costas.