FERNANDO SEGURA
El vertedero de San Marcos dejará de
recibir basura doméstica desde el verano.
La aprobación el martes en el Ayuntamiento
de San Sebastián del convenio con las
mancomunidades guipuzcoanas ha desatascado un
problema enquistado. La Corporación aceptó
la construcción de la incineradora de
Gipuzkoa en su término municipal (Altos
de Zubieta) y las mancomunidades del Deba, Urola
y Goierri asumen recibir los residuos que genera
la capital y su comarca.
Este acuerdo resultaba vital para Donostialdea.
En el vertedero de San Marcos se arrojan cada
día 400 toneladas de basura procedente
de San Sebastián, Errenteria, Pasaia,
Oiartzun, Lezo, Astigarraga, Lasarte-Oria, Usurbil,
Urnieta y Hernani, agrupando un total de 304.692
habitantes, más de la mitad de Gipuzkoa.
Sin alternativa
La Mancomunidad de San Marcos aprobó
el año pasado que el vertedero tenía
que cerrarse el 1 de enero. La presión
vecinal forzó el acuerdo, ya que varios
barrios de Errenteria y Donostia soportan los
malos olores que emana la instalación.
La fecha de cierre quedó fijada cuando
se abrió el vertedero y los vecinos reclamaron
su cumplimiento.
El compromiso de clausurar la infraestructura
el pasado 1 de enero se adoptó sin disponer
de una infraestructura alternativa. La única
solución pasaba por trasladar la basura
a los demás vertederos guipuzcoanos,
con el consiguiente acortamiento de su vida
útil. En resumen, Donostialdea trasladaba
su problema al Deba, Urola y Goierri, de ahí
que estas comarcas exigieran al Ayuntamiento
donostiarra su compromiso de aceptar la ubicación
de una incineradora como condición previa
a recibir sus residuos.
Una vez alcanzado el acuerdo entre todas las
partes, ha llegado la hora de hablar de plazos.
Fermín Lorza, presidente de la Mancomunidad
de San Marcos, afirma que en quince días
los primeros camiones comenzarán a trasladar
residuos a los vertederos de Lapatx (Azpeitia),
Urteta (Zarautz) y Sasieta (Beasain). «Las
mancomunidades deben refrendar el convenio aprobado
por San Sebastián -explica Lorza-. Este
trámite puede durar diez o quince días.
Cuando todas hayan firmado, inmediatamente comenzarán
a ir camiones desde localidades de Donostialdea
a los otros tres vertederos».
Este traslado paulatino culminará, según
Lorza, para el verano. «Estimo que para
junio o julio, si no antes, San Marcos se cerrará
para la basura doméstica, es decir, la
que huele. El vertedero seguirá abierto
para la recepción de residuos inertes,
como escombros, hasta su cierre definitivo.
Pero lo importante es que lo antes posible,
como tope para el verano, la basura que huele
dejará de llevarse al vertedero».