| En busca
de la eficiencia energética
El Gobierno Vasco afronta
la proximidad de ese techo del petróleo
con dos grandes objetivos: la eficiencia energética
y un impulso a las energías renovables,
de forma que se pase del 4% actual al 12% en 2010.
PILAR
ARANGUREN
Ni a 28 ni a 30 dólares el barril. Un grupo
financiero estadounidense muy importante, Goldman
Sachs, afirma que podemos sobrepasar los 100 dólares
en cualquier momento. Los consumidores y en especial
los gobiernos deben concienciarse de que el petróleo
es un bien cada vez más escaso y que el
alza en su precio obedece más a una realidad
innegable -que la actual capacidad de extracción
de crudo está casi al límite- y
no a una situación coyuntural. Los expertos
comienzan ya a atisbar ese techo del petróleo,
momento en el que las reservas llegan a la mitad,
y auguran un choque o crisis en el caso de que
no se adopten a tiempo las medidas oportunas.
La propia Agencia Internacional de la Energía
ha instado por primera vez a los gobiernos a «ahorrar
energía de forma urgente».
Con una gran dependencia energética -Euskadi
tiene una tasa de autoabastecimiento del 4,9%-,
fundamentalmente del petróleo -supone el
48% de la factura energética-, el Gobierno
Vasco afronta la proximidad de ese techo del petróleo
con dos grandes objetivos: la eficiencia energética
y un impulso a las energías renovables,
de forma que se pase del 4% actual al 12% en 2010.
A ellos se suman una apuesta decidida por el gas
natural como energía de transición,
de forma que suponga el 52% de todo el consumo
energético al final de esta década.
Lograr el autoabastecimiento en energía
eléctrica, llegando incluso a ser excedentarios,
es otro de retos marcados, así como el
impulso de combustibles de origen vegetal.
Hacer los deberes
El viceconsejero de Administración
y Planificación, José Ignacio Zudaire,
explica que si se tienen en cuenta los precios
corrientes el petróleo no ha estado nunca
tan caro como ahora, pero si se toma como referencia
los precios constantes -deflactándolo-
en los años 80 hubiera llegado casi a 80
dólares. «Ya hemos conocido un petróleo
muy caro. Y además, en Euskadi la incidencia
fue mayor porque coincidió con la gran
crisis de los 70».
Con todo, reconoce que la situación actual
no es coyuntural y que los gobiernos deben ir
haciendo los deberes para tratar de reducir la
dependencia del petróleo.
La primera asignatura es la eficiencia energética.
En 2000 Euskadi consumía 6,7 millones de
toneladas equivalentes de petróleo (tep).
En 2003 el consumo era de 7,1 millones.
Con una previsión de crecimiento económico
por encima del 2,75% del PIB anual, el Gobierno
Vasco estima que de mantenerse el mismo ritmo
de consumo en 2010 se llegarían a los 9,4
millones, con lo cual la demanda energética
crecería por encima de la economía,
ya que habría un aumento del 40% en diez
años, «lo que significa que no hay
desarrollo sostenible», señala Zudaire.
Así, explica que el Ejecutivo Vasco se
marca un «objetivo ambicioso, que es limitar
el ritmo de consumo de petróleo y llegar
al final de la década a los 8,3 millones.
De este modo, el consumo de petróleo se
incrementaría un 2,1% anual frente a un
crecimiento anual sostenido del PIB del 2,75%,
con lo que se llegaría a una economía
no tan consumidora».
Con todo, afirma que no estamos mal situados,
porque Euskadi tiene una tasa de consumo de 2,42
toneladas de petróleo por habitante y año,
frente a los 2,58 de la media europea. «Tenemos
una renta superior a la media europea y consumimos
menos petróleo», comenta. Por detrás
del País Vasco se sitúan Italia,
España, Grecia y Portugal, países
donde la renta es inferior a la de la Comunidad
Autónoma Vasca.
Añade que Europa se ha marcado el objetivo
entre 2000 y 2010 de reducir cada año un
1% la intensidad energética -relación
entre el PIB y la demanda energética-,
mientras que «nosotros fijamos un ahorro
del 1,7%.
En este ahorro energético adquieren gran
importancia las políticas de transporte,
ya que es, tras la industria, el segundo gran
consumidor de petróleo, pero el sector
que más crece en los últimos años.
Así, en este ámbito una de las apuestas
del Gobierno Vasco es desviar una parte fundamental
del tráfico de mercancías hacia
el ferrocarril. «La movilidad es el gran
reto, pero una mayor reducción del transporte
requiere de la concienciación ciudadana
y de un menor uso del vehículo»,
destaca Zudaire.
El otro gran eje estratégico son las energías
renovables.Su objetivo es pasar del 4% actual
al 12% en 2010, aunque admite la dificultad, «ya
que seguimos en el mismo porcentaje que hace cuatro
años, por lo que habría que imprimir
mayor ritmo». Entre las actuaciones, destaca
la incorporación de forma significativa
de nueva generación eléctrica de
origen renovable, lo que permitiría abastecer
en 2010 las necesidades eléctricas de todas
las viviendas vascas. El total de inversiones
previstas en energías renovables hasta
2010 es de 1.083 millones.
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